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What life makes us know

octubre 26, 2007

Es obvio que, en los tiempos que corren, la vida es una montaña rusa totalmente distinta para cada persona. Algunas disfrutan de más épocas de dulzura y bienestar, otro grupo goza de un progreso equilibrado y el último grupo es el que sufre más subidones. Estos subidones, paradójicamente, no provocan una subida de la economía, la felicidad y/o la calidad de vida, sino que los componen aquellas situaciones que aumentan la preocupación, el estrés, la tristeza, la depresión o el agobio, entre muchos otros.

Particularmente, he gozado de una vida plácida: fui excelente en los estudios hasta aproximadamente los 14 años, y nunca me ha sobrado ni faltado de nada. En este instante, aunque tenga la seguridad de que nadie sabe quién soy, me cuesta plasmar esto en letra).

¿Qué ocurrió a los 14 años? Qué os voy a contar que no sepáis… A todos nos llega la época en que nos suda la polla todo, a nuestra puta bola. Los elementos se combinan formando conjuntos explosivos: tabaco, porros, cerveza, whisky, chicas, discotecas… Fenómenos, modas y tendencias que, de una manera u otra, nos marcarán (y perseguirán) para siempre. Los estudios comienzan a perder importancia y a provocar disgustos, los vicios inician su andadura en nuestros cuerpos y bolsillos, e incluso las chicas nos dan algún que otro sinsabor temporal. Pa qué engañarnos, las chavalas a esta edad son todas unas putas cerdas.

Sin embargo, la vida prosigue inexorablemente deparándonos todo tipo de situaciones. A mí, sin ir más lejos, me cambió de domicilio a los 18 años. Tengo allí, resumidamente, toda mi infancia y buena parte de mi adolescenciaEstoy seguro que si eso no hubiera sucedido, ahora mismo no estaría tan hasta los cojones de todo. A los 18, muchos/as se inician en actividades lúdico-festivas (véase cocaína y su séquito), even though muchos/as otros/as son a esa edad, desgraciadamente, expertos en la materia.

Vaya puta mierda de post me está escribiendo el notas este. Sé que es probable que estés pensando justamente eso, pero han surgido en mis entrañas unas ganas irrefrenables por escribir justamente esto. Bien, y algo más. Por ahora cuento con 21 años, no he vivido prácticamente nada. Soy perfectamente consciente de que lo duro está por llegar… el problema es que si no modifico mis hábitos lo mío va a ser más rígido que duro. Me remito a ‘Unos defectos’, manifestados en el post anterior, que forman la lacra de mi vida. A menudo, sueño con que alguien me brinde alguna pócima mágica para dejar de hacer y pensar siempre lo mismo, y siempre lo peor. ¿Hay algún alma cándida en una situación similar? I bet there is…

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6 comentarios

  1. Inauguro el blog, ¡qué bien!

    Todo el mundo ha pasado por esta clase de épocas, mon ami. Y, lo creas o no, hemos salido indemnes de ellas. ¿El secreto? Seguir viviendo, ir tirando sin más. Y llega un día en que miras atrás y dices: “joder, ¡vaya paranoias tenía yo a los veinte!”

    De momento ya has abierto un blog para vomitar lo que llevas dentro: es un buen primer paso.


  2. Al menos has elegido un buen maestro para el tema blogeril!
    Todo lo que te pase tómalo como bueno, ya lo verás a los 30.


  3. @Doctorjota,
    De hecho, suelo consolarme con un “esto forma parte de una época de la vida”, o bien con un “todo se arreglará con un poco de esfuerzo y sin apenas darme cuenta”. Sí, la blogterapia me sirve para descargar tensiones.

    @karkayu,
    ¡Te tomo la palabra! Espero poder darte la razón a los 30 😉

    ¡Gracias por opinar!


  4. Efectivamente, dentro de 10 años te darás cuenta que todo lo que ahora te parece importante, en realidad, no lo es. Y dentro de 20 ni te cuento. Cambian las proridades, cambian las personas…
    Mientras, procura no meterte en líos. Y por supuesto apártate de la droga. Meterse ahí es de gilipollas.
    Ah, y a provecha tu edad para estudiar. Ya sé que suena a cuentos del abuelo cebolleta, pero es algo de lo que nunca te arrepentirás de tener.


  5. @Ant,
    Ante todo gracias por comentar. Ahora bien, quería aclarar unas cosillas que quizá ha desprendido mi post pero que no son así:
    – Luckily, no estoy metido en las drogas… era lo único que me faltaba. Sí lo he probado y he vivido lo que supuestamente se siente, pero muy esporádicamente. Si mal no recuerdo, la última vez que esnifé una raya fue las Navidades pasadas.
    – Estudiar, también estudio. No me gusta lo que estoy estudiando, creo que lo hago más que nada por mis padres. No me gusta la carrera que estoy haciendo, pero quizá pueda llegar a ser mi futura profesión. De hecho, este debería ser mi último año en la universidad.
    ¡Gracias!
    Por cierto, os leo a todos vosotros hace muchíííííííísimo tiempo en banyeres blog… Gracias a eso y a leer asiduamente vuestros blogs (Ant., me jodió mucho cuando detuviste temporalmente tu garita, pero al fin has vuelto) me ha picado el gusanillo de este mundillo. ¡A ver qué tal se me da!


  6. Consejos pocos, usa tu instinto y tu sentido común. Ten un norte mínimamente claro y lo demás se dará por sí mismo. De momento, ese blog que inauguras es señal de que no todo te importa un huevo. Come on! I bet you can



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